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sábado, 27 de septiembre de 2025

Estrella de mar


Sinopsis

Kiko siempre ha tenido dificultades para decir exactamente lo que piensa. Con una madre que le hace sentir insignificante y una herencia medio japonesa que no termina de entender ni aceptar, prefiere mantener la cabeza gacha, convencida de que una vez que ingrese en una escuela de arte y pueda marcharse de casa comenzará una nueva vida.

Sin embargo, no es admitida en la escuela que ella deseaba y, por si fuera poco, su tío, al que no puede ni ver, se traslada a vivir con ella y su familia. Cuando recibe una invitación de su amigo de la infancia para dejar su pequeña ciudad y darse una vuelta por las escuelas de arte de la costa oeste, Kiko se aferra de inmediato a la oportunidad, a pesar de todas las ansiedades y miedos que amenazan con retenerla.

Reseña (con spoilers) 

Tengo tantas cosas que decir que ni siquiera se por donde empezar.

Hace tiempo no leía algo que me hiciera sentir tantas cosas en tan poco tiempo. Leí este libro en 2 días. Tiene capítulos cortos, por lo que es rápido de leer. Por lo general, este tipo de libros no es de mis favoritos, soy más de fantasía y peleas y esas cosas, pero de vez en cuando encuentro libros como este y se sienten como un abrazo y, a la vez, una puñalada certera al corazón.

Amé a Kiko y todo sobre ella. Es una persona fuerte, amable, sensible aunque no lo vea. Tiene todo un hermoso mundo interior, y me alegra que muchas personas lo vieran.

Había cosas que entendía tan dolorosamente bien que lo único que quería era entrar y abrazarla. Entrar en el libro y alejarla de su mamá tal y como Jamie lo hizo.

¿Me proyecté en Kiko? Si. Sus inseguridades nacieron de su relación con la mamá, los míos por problemas en la escuela, ¿el resultado?: complacencia, baja autoestima, miedo al conflicto, entre otras. Leer su punto de vista sobre cómo manejaba las situaciones, principalmente cuando le daba ansiedad los grupos grandes y desconocidos de personas, me recordaban a mi adolescencia. Leerla era verme a mi a los 15 años. 

Nadie nunca me hará odiarte Kiko❤️‍

No saben lo feliz que fui cuando, al fin, dice:

"Lo que quería decir [....]

Lo que dije: exactamente eso."

Leí por ahí algo que me dejó pensando y que, en su momento, me molestó: que tenía el típico cliché adolescente de "mi mamá no me quiere". Si bien es un cliché bastante usado en los libros Young Adult, con una protagonista femenina, siento que este definitivamente no es el caso.

Empieza con la protagonista diciendo, y siendo bien clara, con que su mamá no esta interesada en saber sobre sus pasiones o sobre ella en general, lo que nos lleva inmediatamente a pensar en "ah si, otra protagonista que tiene una mamá que no le hace caso blah blah", pero al avanzar con la historia nos damos cuenta que es más que eso, mucho más: es una mamá narcisista, que solo piensa en ella y sus pasiones, que mira en menos cualquier interés que su hija pueda tener, que la critica ante lo más mínimo, que no la apoya de ninguna manera, que la compara constantemente, que no quiere que tenga contacto con el lado paternal (con la cultura japonesa), que desprecia todo lo relacionado a la cultura asiática (Kiko es mitad japonesa), que no le cree, que no le toma importancia a nada de lo que a sus hijos les preocupa. Todo sobre la mamá es sobre ella. Que no haya ido al (y haya fingido que no existia) evento de arte es solo la punta del iceberg.

16 años viviendo con la mamá han hecho que Kiko no tenga autoestima (la mamá siempre le recalca cada imperfección, comparándola con modelos y actrices blancas, poniendo en un momento a Taylor Swift de ejemplo), no tenga confianza en si misma (la mamá siempre le dice que pudo hacerlo mejor), tenga miedo al conflicto (la mamá siempre se impone con sus actitudes y opiniones, recurriendo al llanto y/o a la victimización), tenga ansiedad (la mamá nunca la ha dejado socializar como es debido, siempre manteniéndola cerca), y que tenga la necesidad de querer irse lo más lejos posible.

Vivir con una persona que se victimiza ante lo más pequeño, recurriendo al llanto de ser necesario, es agotador, aun más para una adolescente que se esta conociendo a sí misma, que busca validación maternal, sin una red de apoyo que la ayude. Así que no, no es un cliché, y siento que encasillarlo en esa categoría invisibiliza todo lo que ha pasado Kiko, y, de cierta manera, a aquellos que si han crecido con una mamá que es como la de la protagonista.

Otra cosa que leí es que se sentía "superficial". ¿Mi opinión? el libro es todo lo contrario a superficial. Vemos a una protagonista llena de inseguridades intentar con todas sus fuerzas primero buscar la validación de su mamá, para luego darse cuenta que no la tendrá y que su única validación debe ser ella misma. Todo ese viaje es este libro: aceptar que el amor que ella necesita, no es el amor que le puede dar su mamá (ella misma lo dice). Y es un camino doloroso, largo, y con una mamá que la llama constantemente para mantener un control sobre ella. Una mamá, por cierto, que encontró mucho mas serio que su hermano le robara dinero a que toqueteara a su hija mientras se masturbaba. Vemos a Kiko desprenderse del molde de belleza de su mamá (mujeres altas, delgadas, rubias, blancas, de ojos azules), la vemos aceptando su propia belleza, algo que nunca habría logrado si se mantenía alrededor de su mamá, la vemos confiando en su arte, perdiendo el miedo a usar diferentes colores, texturas, trazos, pierde el miedo a mostrarse en el lienzo.

Así que no, este libro no es "superficial", es crecimiento, es aceptación, es amor propio, es tomarse la mano y seguir adelante, es desprenderse del dolor, es brillar con luz propia, es no depender de nadie, es autosuperación, es dejar ir.

Es convertirse en un dragón.

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